Este 14 de Octubre en Barranquilla la Selección Colombia  cerró su triple fecha eliminatoria con la igualdad sin goles ante la Selección Ecuador en partido enmarcado dentro de la Fecha 12 de las Eliminatorias sudamericanas rumbo a Catar 2022.

Respecto al juego ante Brasil, Reinaldo Rueda introdujo 4 modificaciones en la alineación titular. Una totalmente confirmada como era Juan Guillermo Cuadrado (que volvía tras haberse acumulado) y las otras tres fueron Matheus Uribe, Rafael Santos Borré y Duván Zapata. Salieron Stefan Medina, Jefferson Lerma, Roger Martínez y Radamel Falcao. Dicho esto, la tricolor salió formando un 4-4-2 en el que la gran novedad táctica era la inclusión del jugador de la Juventus como lateral derecho. En teoría, esta movimiento suponía una mejora en la estructura ofensiva. Más teniendo la presencia de Juan Fernando Quintero en campo para contribuir en la producción de fútbol. Algo que se esperaba pero que al final sucedió bastante poco. Y la primera mitad del compromiso así lo demostró.

Colombia en los 45′ minutos iniciales tuvo inconvenientes para funcionar como equipo. En términos de elaboración el panorama estuvo nublado. Diría casi nulo: porque fue inconexo. Las asociaciones e interacciones a la hora de combinar fueron impedidas por un Ecuador que con una presión asfixiante y un partido montado sobre la base atlético, logró entorpecer a una Colombia desorientada. No había empalme. Además el inicio de juego era anunciado por lo que progresar, avanzar o ser profundos con pelota fue una osadía. Desacomodar la buena postura de los dirigidos por Gustavo Alfaro fue una actividad en la que la tricolor  se quedó sin respuestas futbolísticas óptimas. El bajón en el rendimiento colectivo fue evidente.

El segundo tiempo ya fue un partido mucho más abierto. Aunque en los minutos iniciales Colombia mejoró visiblemente la cara, la dinámica cambió en gran medida desde el ingreso de Gustavo Cuellar. Su presencia sacó de la laguna en la que se encontraban los cafeteros. Sobretodo porque impuso criterio con la pelota. Dio confianza. Y además la directriz técnica, estoy seguro, siempre fue romper el caparazón. Dejar la timidez, mayor determinación porque Ecuador lograba imponerse desde la agresividad. Fue un equipo que ofreció muy pocas ventajas. Mucho compromiso y disciplina armando el bloque para empezar a hacer el trabajo defensivo en mitad de cancha. Esto llevo a que el partido fuera friccionado pues enfrente hubo un rival que hizo un trabajo defensivo rudo.

La emoción del gol quedó en deuda. En unas por el VAR y en otras por los arqueros. Pues así como el arquero colombiano del Napoli dijo presente, el ecuatoriano Alexander Domínguez no se quedó atrás. Sus intervenciones ante Duván Zapata y Luis Díaz fueron sensacionales. Cruciales. Luego desde el Árbitro Asistente de Vídeo creo, se actuó bien. Fue un 0-0 quizá más doloroso para los locales.

En cuestiones para destacar pues párrafo aparte la actuación de David Ospina. Ya ponerlo en duda o querer por un error llevarlo a la horca es de necios. Desde sus manos también se puede explicar estos tres puntos de nueve que pudieron ser menos. Es una cosecha baja con un fútbol que debe enseñar mejor cara. Tampoco es perverso, como han de señalar algunos, porque sumado a lo de Ospina fue muy positivo lo de Carlos Cuesta. Un central firme y aplicado. Muy seguro, atento y valiente. Incluso su llegada ayudó a Yerri Mina que lució un buen nivel. Lo de Wilmar Barrios ni se diga. Qué bastión. Y así algunas cosas que deben rescatarse aunque necesitará Rueda multiplicarlas, hacerlas ver en otros jugadores y, sobre todo, dar un paso hacia adelante en la generación de juego.

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